Capítulo 126.
El trago de licor que Darek pasó no le supo a nada, tenía la camisa desabrochada de la parte superior y aún esa presión no desaparecía.
Jesse hablaba por teléfono con su prometido en el piso inferior, mientras él no tenía idea de por qué ante tantas opciones para nuevos contratos, ninguno le resultaba lo suficientemente atractivo. Estaba sumamente molesto, pero era la única vez en la que había sentido tal cosa en su contra también.
—¿Necesita ayuda con alguna otra cosa o puedo ir a descansar?