Capítulo 5: El trato.
CASA DE PAMELA.
—Pamela, deja de dar vueltas que me tienes mareado, desde que estoy aquí no has dejado de hablar del turco.
—Es que estoy furiosa, que se ha creído ese turco, ya está, ya se me fue el encanto, ya me olvidé de su mirada tan desafiante, del color de sus ojos, de su sonrisa tan seductora, pero a la vez tan dulce, de su cuerpo tan imponente.
—Caramba, pero para irse el encanto lo recuerdas muy bien.
—Frank es que me molesta que venga con sus aires de otro mu