Capítulo 32. La comida de Samir
Nos quedamos un buen rato en la plaza de la Mezquita Azul, luego fuimos a almorzar.
—¿Dónde nos vas a llevar Zahir?
—No comas ansias ya verás.
Zahir nos llevó a un restaurante muy popular, con mucha gente sencilla, de pueblo.
Un señor muy mayor, cuando lo vio, salió a su encuentro.
—Joven Zahir, tanto tiempo sin verlo.
—Hola Samir, mira traje a unos amigos para que prueben la mejor comida de Estambul.
Samir, ella es mi novia.
—Mucho gusto señorita, B