Capítulo 34. Pamela está molesta
Llego al hotel, corro a mi habitación y allí la veo, está dormida, parece una princesa, con esa carita de ángel.
Con mucho cuidado para no despertarla, me quito la ropa y me deslizo en la cama, ella inconscientemente se voltea hacia mí, pasa su brazo por encima de mi pecho y se pega a mí cuerpo.
Me quedo mirando ese rostro que me enamoró desde el primer momento que la vi, esos labios tan delineados, esa nariz tan perfecta, no resisto la tentación y le doy un ligero beso en los l