Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío de la noche y la soledad la torturaban y, pese a que estaba cubierta con sus sábanas, aquella sensación gélida no la dejaba dormir. Las lágrimas mojaban sus mejillas y su pecho dolía.
—Papá... —balbuceaba hipando en posición fetal. Lo extrañaba y necesitaba. ¡Si tan solo no se hubiera casado con Daniel! Si su padre no se hubiese muerto, ¿ese hombre la trataría con r







