Mundo ficciónIniciar sesiónUn hermoso atardecer celebraba la unión de dos almas enamoradas, que se encontraron y se salvaron mutuamente.
Bailes, risas, comidas y salutaciones inundaban la alegre hacienda.
Una pareja admiraba a los novios bailar junto al niño inquieto, formando una danza de tres.
—Nosotros Debemos casarnos, también. —Samuel susurró sobre el oído de la rubia a quien abrazaba por detrás.







