En este punto, no me interesa a quien tenga de aliados esa maldita mujer, ya que, no me interesa en lo absoluto como piensan ayudarla, porque si ella cree que es invencible, yo le mostraré lo contrario.
Los hombres lobos se marchan de inmediato y yo pienso en mi siguiente plan, es entonces cuando el tonto que creía ciegamente en su esposa, aparece con su mirada de arrepentimiento y miedo.
— Alfa líder supremo. — dice él mirándome con mucha precaución.
— No, no pienso permitir que tú vengas a