Lucifer está loco, pero, ni siquiera puedo juzgarlo yo cuando mi cuerpo reacciona y yo gimoteo ante el placer que tanto tardo en aparecer debido a las discusiones de Lucifer por tonterías, porque es eso, solo tonterías.
— Di algo. — ordena Lucifer mientras baja un escalón al mismo tiempo en que presiona su pelvis con la mía.
— Oh…
— No, di frases completas, si puedes mi pervertida y ardiente esposa. — dice Lucifer.
Joder, la forma en que lo dice, esa voz cargada de deseo, lujuria y un alto