Porque, si alguien llegaba a ver lo que en verdad había dentro de mi cabeza… sabría exactamente lo inútil que me sentía. Y, si fracasaba allí, no tendría nada.
Ningún plan alternativo. Ninguna red de seguridad.
Terminaría exactamente donde los hombres como él siempre habían dicho que pertenecía: callada, a la sombra de la vida de otra persona.
Jamás podría darles a mi mamá y a Jules el futuro que merecían.
Y, si me rendía en ese momento… significaría que tenían razón. Que yo solo era aquello