Capítulo 82
La vibración que emanaba de la pequeña flor blanca en el jardín no era captada por los sentidos humanos de Marcus, ni siquiera por el instinto guerrero de Alaric, pero Isolde la sintió en la base de su nuca como un susurro helado. Era una frecuencia de resonancia antigua, un código de su infancia que Valerius había activado para recordarle que los lazos de sangre no se cortan solo con la voluntad.
Alaric, ajeno a la señal pero siempre alerta a los cambios de humor de su esposa, la r