Capítulo 51: El Camino de las Estrellas Caídas
El viaje hacia el sur no fue una huida, sino una peregrinación de los sentidos. Atrás quedaba la Normandía de los acantilados grises y la sangre fraternal; frente a ellos, Francia se abría como un tapiz de colores olvidados que despertaban bajo el primer sol verdadero de la primavera. El vehículo avanzaba con un ronroneo constante por carreteras secundarias, flanqueadas por manzanos en flor que soltaban sus pétalos blancos como una nieve tibia al p