Ciel se retiró al corazón del campo, rodeada por los líderes de los clanes aliados, Ian y Jordan siempre a su lado. Frente a ellos, el aire estaba cargado de tensión, como si el mundo mismo contuviera la respiración. Era el momento de consolidar su poder más allá de la autoridad y la fuerza: necesitaba estrategia y control absoluto.
—Escuchen —dijo Ciel, levantando la voz—. Los clanes que decidieron unirse a mí deben actuar como un solo cuerpo. Cada decisión, cada movimiento, cada misión que em