La fortaleza Vorlak parecía respirar con ellos. Cada paso de Ciel, Ian y Jordan resonaba sobre los suelos de piedra, pero también parecía activar ecos invisibles, como si las paredes mismas observaran y evaluaran cada movimiento. La primera prueba del linaje antiguo había sido superada, pero la sensación de que algo aún más peligroso se acercaba no los abandonaba.
—El Observador era solo un fragmento —dijo Ciel, su voz firme pero tensa—. Esto es otra cosa… más antiguo, más inteligente.
Ian frun