Repaso las manos por mi rostro con impotencia. Estaba claro que nada sería fácil con ella. Esto apenas es el principio de una ardua batalla que debo enfrentar. Cometí demasiados errores y ahora me toma pagar las consecuencias de todo lo que hice.
Respiro profundo y observo al doctor que aún se encuentra conmocionado por lo que acaba de presenciar.
―Deme esos exámenes, doctor ―me los entrega sin titubear―. Agradezco la atención prestada.
Ni siquiera espero a que responda. Necesito darle alcanc