Me siento agotada. Abro los ojos y me llevo la gran sorpresa de mi vida. ¿Qué hace él aquí? ¿Qué busca? Tiemblo de pies a cabeza. Me hago la dormida. No quiero tener nada que ver con este hombre. Ya fue suficiente con todo el daño que me hizo. ¿Qué pensaba? ¿Qué iba a salir corriendo a sus brazos apenas apareciera?
Segundos después, soy consciente del lugar en el que estoy. Mi cerebro comienza a moverse a toda velocidad. Recoge piezas del pasado y va conformándolas en una secuencia de imágenes