15 días después
Mantengo fija la mirada a través de la ventanilla del auto y doy un suspiro profundo al comprender que estamos a punto de comenzar una nueva etapa en nuestras vidas. Dar este paso no ha sido fácil para ninguna de nosotras. Camila no entiende y se niega a aceptar que hayamos salido de la clínica y no volvamos a casa de su abuelo. Ha entrado en una etapa de rebeldía y malcriadez, así que tuve que pedirle a Horacio, que nos acompañara en la mudanza para que ella pudiera entender qu