No me gusta dejar a Abigaíl sola con Elliot, pero tampoco quiero que la niña sea testigo de la gran discusión que ese maldito idiota y yo, vamos a tener. Lo miro de manera amenazante antes de darme la vuelta y dirigirme hacia el corredor que me lleva al área de huéspedes.
Cada músculo de mi cuerpo se encuentra en tensión. La relación entre mi medio hermano y yo, nunca ha sido buena. Por más que intenté llevármela bien con él, no hubo manera de que las cosas mejoraran entre nosotros. Fue un mald