Valeria se miró en el espejo del baño por última vez. Vestía un traje pantalón negro elegante pero sobrio, el cabello recogido en una cola alta y el rostro con muy poco maquillaje. Quería verse fuerte, no vulnerable. Quería que Isabella viera a una madre dispuesta a todo por sus hijos.
Diego esperaba en la sala, vestido con traje oscuro y corbata gris. Se veía tenso, con ojeras marcadas por la noche que había pasado solo en la habitación de huéspedes.
— ¿Estás segura de esto? — preguntó él cuan