El cielo estaba despejado, aunque una neblina ligera recorría la plaza central de la manada, como si el bosque contuviera el aliento.
Era la víspera de la guerra, aunque nadie lo decía en voz alta.
La Luna llena colgaba en el firmamento como un ojo blanco vigilante.
Los miembros de la manada comenzaron a reunirse en silencio.
Familias completas. Guerreros. Omegas.
Todas las generaciones juntas, formando un círculo inmenso alrededor de la fuente principal.
En el centro, sobre una plataforma de p