Por Edgardo
Llegué a mi oficina con un sabor agridulce, por un lado Candela es mi fiel muchachita, responde como la hija que críe y de la cual me ocupé siempre.
Leandro está ajeno a todas las batallas que estamos combatiendo últimamente.
Espero que siga estando ajeno y que su cabecita de niño pequeño no se llene de incertidumbre.
Ya pasó demasiado, con los meses en que estuvimos separados Evi y yo.
Lo más complejo es mi relación con Evangelina.
Quiero creer que realmente no tiene una relación c