Por Edgardo
Por supuesto que no desconfiaba de Evangelina, ya aprendí la lección.
Me siento un miserable.
-¿Es por mi culpa?
Le pregunto y me refiero a que el embarazo de Evi está en riesgo.
Ingrid me mira entre enojada y sarcástica.
No entiendo como no está preocupada por su amiga.
-Está estresada y vos tuviste bastante que ver, porque no la acompañaste.
-Sí, la acompañé.
-No, la tendrías que haber defendido cuando viste que Sergio la estaba besando, aunque sea lo tendrías que haber agarrado a