Por Sergio
Me doy cuenta de que le tengo que hablar con más humildad.
Es impetuosa y me va a escupir su desprecio.
-Es verdad, nunca fui el mejor hombre y tal vez tampoco soy el mejor padre, pero soy tu padre biológico.
-Está anotada con mi apellido, reconocida por mí, estuve durante todo el embarazo y en el parto y nació dentro de mi matrimonio, no lo dudes, es mi hija.
Dice Edgardo, que no piensa perdonar ni una palabra.
-Yo…sé que vos la adoras, eso no lo discuto y entiendo que ella también