David y yo fuimos a la entrada preocupados, pues no sabíamos que le habían hecho esos animales a Carlos, cuando llegamos estaba con los ojos abiertos, estando mi amiga arrodillada, manteniendo parte del cuerpo de Carlos encima de sus piernas. David ayudó a su amigo a levantarse, acompañando hasta el sofá, donde con cuidado lo dejó sentado.
—- Macho, creía que me habían roto la cabeza, ¿os han hecho algo esos energúmenos a vosotros? — preguntó Carlos.
—- Nada, solo que tu novia le ha dado un bot