—- Buenos días —- dije sonriendo cuando entré en la cocina.
Marta se quedo mirandome muy extrañada y esa mujer y yo nos quedamos mirándonos mientras ella sonreía
—-- Ohh, buenos días, me llamo Susan, espero no haberos importunado con mi presencia en vuestra casa—- dijo esa mujer.
—- No te preocupes, ¿mi marido te invito a dormir anoche en mi casa? —- preguntó, mirandome David muy serio, como si estuviera advirtiendo algo.
—- Si, tu esposo fue muy amable, anoche perdí la llave del piso que he a