Dos días más pasaron sin saber nada de David, hasta que una noche de madrugada escuché cerrarse la puerta de mi casa. Aunque me iba a levantar no lo hice, no quería que discutieramos pero esperaba que al día siguiente me diera alguna explicación y porque estuvo varios días sin aparecer por la casa. Cuando entró David en el dormitorio no encendió la luz, escuche como se quitaba la ropa, se metió en el cuarto de baño y abría los grifos, cuando salió se tumbó a mi lado pues yo me puse de espalda a