David y yo nos quedamos mirándonos serios y aunque él movió la cabeza negativamente, mis ojos le suplicaron accediendo él a dejar a Loren que siguiera trabajando en la empresa.
—- Lo hago por ti, pero no me parece buena idea, que te conste mi opinión — me dijo.
—- Gracias mi amor, veras como no te arrepientes —- le dije acercando mis labios a los suyos, rodeando mi esposo mi cuerpo apretando sus labios a los míos.
—- Ahaha, –tosio Carlos– perdón pero tenemos que hablar David— escuchamos la vo