Epílogo.
Epílogo.
Veinte años después, el castillo de Calen y Every brillaba con una paz que parecía casi irreal, como si las sombras del pasado nunca hubieran existido. Cada torre, cada pasillo y cada jardín estaba impregnado de historias de lucha, supervivencia y amor. Aquello que había comenzado como un refugio para dos mujeres esclavas, Every y Grettel, se había convertido en un hogar vibrante y lleno de vida.
Cuando Every y Grettel llegaron al castillo, años atrás, venían de ser esclavas en la ma