Capítulo 14. Amenaza declarada.
Capítulo 14. Amenaza declarada
Narrador omnisciente:
El ambiente en el castillo se volvió más tenso con cada día que pasaba. Los guardias reforzaban sus rondas, Elías se mantenía ocupado revisando informes y Clara intentaba, a su manera, disimular la gravedad de la situación con bromas o distracciones. Pero todos sabían que algo se estaba pasando. La presencia de Henry ya no era una sospecha aislada de Luz; las pruebas estaban sobre la mesa y el enemigo estaba dentro de las murallas.
Elías había pasado toda la noche en vela, pensando en cómo abordar a Hugo. Su hermano menor era el punto más débil en toda la ecuación, y si seguía confiando en Henry, ponía en riesgo no solo su propia seguridad, sino la de toda su familia.
A primera hora de la mañana, llamó a Clara a su despacho.
—Ya no podemos retrasarlo más. Tenemos que hablar con Hugo. Tiene que saberlo por nosotros.
Clara, que nunca había sido amante de las confrontaciones serias, se mordió el labio y asintió.
—Está bien. Per