Capitulo 59.
Capítulo 59.
La tarde estaba muy buena, la temperatura era ideal, ni frío ni calor, hacía una temperatura intermedia.
Por fin estábamos en el jardín. Hugo jugaba con unas ramitas mientras que yo conversaba con Grettel. Su risa me relajaba, me despejaba la mente. Estar cerca de ella era un bálsamo para mí. No hablábamos de nada importante; la mayoría de las cosas eran banales o triviales, como por ejemplo que el nuevo rosal era muy bonito, que la temperatura era agradable o de lo mucho que hab