Capitulo 50.
Capítulo 50.
Y sin apenas darme cuenta, el día de mi boda había llegado. Estaba nerviosa, no porque me fuese a casar, o quizás sí, pero lo que más me incomodaba era ser el centro de atención.
Caminaba al lado de las dos mejores damas de honor que podía tener. Erika caminaba a mi izquierda y Grettel a mi derecha.
Mientras caminábamos lentamente por la alfombra roja, podía escuchar los murmullos de la gente a los costados. Podía sentir sus miradas clavadas en mí, como si esperaran que tropezar