Grecia miró a Guillermo con tristeza. Hubiera dado cualquier cosa por sentir algo por él, con tal de no experimentar el dolor que le causaba amar a Luis Fernando.
—Te hice mucho daño cuando me negué a aceptar tu propuesta de matrimonio. Sin embargo, después de todo lo que me ha pasado, he reconsiderado y quiero saber si aún estás dispuesto a casarte conmigo.
A Guillermo se le iluminaron los ojos de emoción, pero al mismo tiempo sintió una mezcla de desilusión. Sabía que su petición llegaba en m