El doctor salió de la sala de emergencias. Su expresión grave hizo que Grecia se sintiera aún más ansiosa. Sentía que su corazón se detenía mientras el médico tomaba aire; su expresión no era alentadora y se veía claramente que no auguraba nada bueno.
—¿Qué pasa, doctor? ¿Qué tiene mi esposo? —preguntó Grecia, muy angustiada.
—Le realizamos varios estudios para descartar que se tratara de una intoxicación, pero no encontramos nada anormal en su organismo. Sin embargo…
El doctor hizo una pausa q