Mientras la mansión de los Ripoll se había visto revuelta por la visita inesperada de Pablo, en la mansión de Guillermo, Grecia se había levantado muy temprano. No había podido dormir en toda la noche, después de que Guillermo la besara. Se sentía extraña; el único hombre que había tenido en su vida había sido Luis Fernando. A pesar de todo lo que él le había hecho sufrir, no podía evitar sentir que lo estaba traicionando. Sin embargo, ese beso la había hecho sentir nuevamente mujer. Además, le