El ambiente en el apartamento era tenso. Susana, aún temblaba de terror por el enfrentamiento que había tenido momentos antes con El Cuervo, sabía que debían actuar rápido. El tiempo apremiaba y la policía podía aparecer en cualquier momento.
—¡Vamos, Susana! Debes darte prisa solo lleva lo necesario no podemos darnos el lujo de llevarnos muchas cosas porque no sabemos aún a dónde vamos a ir. —decía El Cuervo visiblemente nervioso mientras hacía unas llamadas a su celular sin que Susana supier