Era muy temprano en la mañana, y el sol apenas comenzaba a asomarse por las ventanas, transformando el azul del cielo en un suave color naranja. Grecia había dejado a los niños nuevamente al cuidado de su madre, Mónica, confiando en que estarían bien mientras ella y Luis Fernando se embarcaban en esta misión incierta. Con la tarjeta en la mano, se dirigían a buscar la dirección que aparecía en ella, pero un nerviosismo los envolvía, sin saber con qué se iban a encontrar.
Luis Fernando conducí