Ana no se atrevió a decir más por miedo a cometer un error. Tenía la impresión de que su madre había cambiado; ya no sería tan fácil manipularla. Con Isabella fuera del camino, ahora tenía la oportunidad de convertirse en la “buena hija”.
El tiempo es la mejor medicina. Ella sanará… pronto todo volverá a la normalidad, como si Isabella nunca hubiera estado aquí.
Mientras tanto, Adriana permaneció largo rato inmóvil. Finalmente se levantó.
¡Debo recuperar a Bella!
La llamó una y otra vez, pero l