Ana no se atrevió a decir más por miedo a cometer un error. Tenía la impresión de que su madre había cambiado; ya no sería tan fácil manipularla. Con Isabella fuera del camino, ahora tenía la oportunidad de convertirse en la “buena hija”.
El tiempo es la mejor medicina. Ella sanará… pronto todo volverá a la normalidad, como si Isabella nunca hubiera estado aquí.
Mientras tanto, Adriana permaneció largo rato inmóvil. Finalmente se levantó.
¡Debo recuperar a Bella!
La llamó una y otra vez, pero la línea siempre estaba ocupada. Claramente, Isabella la había bloqueado. Quería buscarla, pero no sabía dónde estaba.
Por fin, Adriana entendió lo fracasada que había sido como madre. Isabella la había puesto en su lista negra y ella no tenía idea de dónde encontrarla.
Subió a la habitación de Tomás, que estaba en una videollamada. Su marido lucía sumamente disgustado. Notó su presencia, pero la ignoró.
Adriana soportó la punzada en el pecho y se acercó. En la pantalla apareció Lily Jazz.
—Señor