Durante ese tiempo, la controversia sobre si su tesis había sido o no un plagio quedó temporalmente olvidada.
Y una vez concluida la cirugía, Isabella retomó el proceso para demostrar la verdad.
Para entonces, todas las operaciones habían sido completadas.
Solo restaba el período de observación final.
Ned yacía en la cama, con el rostro pálido pero lleno de gratitud.
Le sonrió a Isabella, que sostenía su historial médico en las manos.
—Gracias, doctora. Pensé que iba a morir… pero v