Era un vecindario tranquilo, muy cerca de Sunsville High School, con un ambiente envidiable. Había pocos inquilinos, lo que lo hacía aún más pacífico, y a unas millas de distancia se encontraba un animado parque.
La pareja quedó encantada con la casa y no dejaba de elogiar a la supuesta amiga de Isabella.
Después de la escuela, Isabella pasó a visitar Forest Villa y luego regresó a la mansión Star.
Al entrar, encontró a Tomás sentado en el asiento principal de la sala. A su lado estaban Adriana y Ana. El ambiente era tenso, y al cruzar el umbral sintió que el aire se congelaba.
Probablemente se debía a que había pasado la noche fuera, en lugar de volver a casa.
Se detuvo en la entrada con timidez, entrelazando los dedos y con la cabeza agachada. Echó una rápida mirada a Tomás antes de bajar la vista otra vez, como si estuviera asustada.
Su reacción le provocó a Tomás un nudo en la garganta.
No soportaba verla tan retraída en su propio hogar. Su expresión severa se desvaneció y