Diana y Joaquín llegaron al restaurante, el ambiente era íntimo y acogedor, con luces tenues que creaban una atmósfera mágica.
Ella había alquilado la terraza, asegurándose de que estuvieran solos, lejos de las miradas curiosas. Joaquín parecía tan feliz con esta sorpresa que hizo que el corazón de Diana se acelerara.
Tomaron asiento en una mesa decorada con rosas, y pronto pidieron dos copas de champán.
—Gracias por aceptar venir conmigo, Joaquín —dijo Diana, con una sonrisa que escondía un tor