Joaquín buscó a Diana, la encontró en el despacho.
—¿Diana?
Ella tenìa la mirada severa, supo que estaba furiosa.
—Escúchame, por favor… —Suplicó al verla así
—Quiero el divorcio, Joaquín, quiero estar lejos de ti —dijo con la mirada baja, sin siquiera mirarlo.
Sus palabras dolieron demasiado.
Joaquín sintió rabia, porque eso jamás sucedería.
—Nunca, ya te lo dije, no voy a divorciarme.
—¡Tendrás un hijo con otra mujer! ¿Por qué me quieres aquí? Déjame ir, yo no te amo.
Los ojos de Joaquín se ab