Ian habla con Naomi y le cuenta sobre la decisión de Analía acerca de protegerlos, porque también cree que Sebastián no cambiará de opinión sobre tener hijos, aunque ella sea la madre. La chica acepta reunirse con Analía y la mujer se va a Santa Carmen, sin decirle a nadie.
Naomi la espera en un restaurante, algo nerviosa por lo que pueda pasar, pero dispuesta a seguir protegiendo a su bebé.
Analía entra buscándola y, cuando la ve, camina hacia ella con una enorme sonrisa que no se puede quitar. Naomi se pone de pie y la mujer la abraza con fuerza.
—Te pido perdón, cariño… no sé cómo fui a criar un hijo tan tonto.
—Está bien, señora Martínez. No podemos hacer nada para cambiarlo.
Las dos toman asiento, Naomi le da un sobre y Analía la pequeña bolsa de regalo que lleva con ella. Ambas abren cada uno y Analía se lleva las manos a la boca.
—No lo puedo creer, es mi nieto… espera, ¿por qué aquí hay dos puntitos? —abre mucho los ojos y mira a Naomi.
—Bueno, tal parece que en mi fam