Andrea decide alejarse, porque no puede quedarse ahí, viendo cómo Ian le restriega en la cara a su nueva mujer.
No está para dejarse humillar de esa manera, después de decirle que lo ama.
Se limpia las lágrimas, llama a su madre y le dice con voz controlada.
—Madre, quiero que mandes a sacar todas mis cosas y las de Diana del departamento de Ian.
“Hija… ¿no pudieron arreglar las cosas?”
—No, mamá. Ni siquiera llegamos a hablar del todo, porque llegó la nueva mujer de Ian.
“¡¿Qué me estás dicien