Andrea decide alejarse, porque no puede quedarse ahí, viendo cómo Ian le restriega en la cara a su nueva mujer.
No está para dejarse humillar de esa manera, después de decirle que lo ama.
Se limpia las lágrimas, llama a su madre y le dice con voz controlada.
—Madre, quiero que mandes a sacar todas mis cosas y las de Diana del departamento de Ian.
“Hija… ¿no pudieron arreglar las cosas?”
—No, mamá. Ni siquiera llegamos a hablar del todo, porque llegó la nueva mujer de Ian.
“¡¿Qué me estás diciendo?! Eso no puede ser. ¡Ian no puede tener a otra!”
—Créeme, tiene a otra, yo misma vi cómo le babeó toda la cara hace unos minutos, cuando se apareció por el parque. Quiero todas nuestras cosas fuera del departamento y que me busques al mejor abogado de familia de la ciudad, porque puedo darle el divorcio hoy mismo, si quiere… pero ni de chiste le daré a mi hija.
“Ay, mi niña… todo esto debe tener una explicación.”
—Claro que la tiene, mamá… Ian buscó una excusa para dejarme por ella. Y ahora q