Cuando Andrea regresa al cuarto, Ian está sentado en la cama, con su espalda apoyada en el respaldo y desnudo, por supuesto. Ella le tira la sábana encima para no distraerse y se sienta con las piernas cruzadas frente a él.
—¿No quieres diversión? —la ve como perdida y se acerca a ella—. ¿Qué…?
—Mi madre quiere que le cuente toda la historia con Carlo… —le dice mirando a la nada y Ian se echa hacia atrás, ella levanta la mirada a sus ojos—. Y no sé si quiero hacerlo, porque es para saber de qué