Cruzaron la puerta trasera que daba acceso directo a la residencia.
—Bueno, mi niña, ahora vamos con lo siguiente —continuó Olivia para cambiar de tema—. Mientras ustedes desayunaban arriba, todo quedó impecable. Como ves, las muchachas están haciendo sus deberes aquí abajo y luego bajarán al nivel inferior, donde duerme todo el personal y tenemos nuestro propio comedor. Ahí abajo también hay una alberca techada y privada con vista al jardín; es climatizada y el señor la usa como sauna después