—Xy…los…
Fue apenas un murmullo. Un sonido frágil, quebrado, como si hubiera atravesado capas de muerte antes de llegar a la vida. La voz era seca, ronca, desprovista de fuerza, pero cargada de algo imposible de ignorar.
Kaiser fue el primero en reaccionar.
Sus sentidos vampíricos se tensaron de inmediato, afinándose como cuchillas. No había alucinación posible. Aquello no era un eco del pasado ni un truco de la mente agotada por la guerra. Era real.
Xylos también la escuchó.
El rey alfa s