Capítulo 88.
Evelyn
La mano de Genzo atrapa la mía en cuanto nos detenemos en la plazoleta, convirtiéndose en mi punto de apoyo para no avanzar con la lentitud que me enferma.
—Ahora es cuando tu lealtad se pone a prueba —le digo al llegar a la escalinata principal—. Estás conmigo o en mi contra. No hay un tercer camino.
—Mi camino lo decidí hace años, señora —responde firme mientras atravesamos la puerta—. Usted sabe que puede contar conmigo para lo que sea.
Asiento complacida y avanzo, dejándolo atrás par