Capítulo 62.
Logan.
Mi ojos no dejan de ver la mirada decidida de la mujer que estoy convencido de que necesita solamente una razón para presionar uno o ambos gatillos.
Con eso ardo.
El efecto de sus ojos, de su presencia, de su contacto no sólo ciega cosas de mí que no deberían, sino que les suma potencia. Solo que no pienso dejarme dominar por ellas como antes.
—Cualquiera creería ese papel de esposa abnegada— acaricio su frente con el cañón.
—Tal vez porque es real— me mira sin un solo gesto fuera d