71. Novios I
Ana Paula Lago
Me dejó con cuidado sobre el borde de la cama. El colchón cedió bajo mi peso mientras apoyaba las manos detrás de mí para mantener el equilibrio. Permanecimos unos segundos en silencio, observándonos. Había deseo en sus ojos, sí, pero también una ternura que me desarmó por completo.
Sonrió apenas, de esa manera suya que siempre lograba hacerme olvidar todo lo demás, y se inclinó hasta rozar mis labios con un beso lento.
—¿Estás segura? —preguntó en voz baja.
Lo miré a los ojos. E