12. Secretos revelados
Ana Paula Lago
El pasillo del hospital parecía haberse convertido en un campo de batalla.
—¡Dilo ya, Katherine! —la voz de Arturo Abad resonó con furia, su mirada clavada en la mujer como si quisiera atravesarla.
Roberto dio un paso adelante, tomándola del brazo con rudeza.
—Vámonos, no vas a arruinar nada aquí —gruñó, intentando arrastrarla hacia la salida.
Pero Katherine se zafó con un movimiento brusco, con la furia pintada en su rostro.
—¡Suéltame! —gritó con voz rota—. Si yo me hundo, tú t