Capítulo 52
El sol comenzaba a esconderse detrás de los tejados parisinos, cuando Sofía regresó con la carpeta de alquileres en la mano. Había pasado todo el día visitando apartamentos y locales, en donde algunos demasiado pequeños, otros muy fríos o impersonales, pero había uno… uno con paredes blancas y grandes ventanales que dejaban pasar la luz del atardecer como si el mundo aún tuviese algo que ofrecerle. Después, encontró una casa con un jardín inmenso, cuatro aviaciones y el equipamiento